Friday, October 26, 2007



Apenas Elizabeth le dio la espalda y se marchó acompañando a Maxwell, Marion salió apresurada hacia los corredores del tren. Temblaba de rabia de la cabeza a los pies. Sinn tenía el intragable don de irritarla con una simple sonrisa irónica. Cómo odiaba a ese imbécil elitista. Max nunca perdía la oportunidad de molestarla o de humillarla cuando Elizabeth no estaba cerca, todo porque sus padres eran muggles. Y ahora su mejor amiga, prácticamente su hermana de corazón, se iba a casar con ese idiota. ¡No podía permitir una sandez de ésas! Abrió impetuosamente la puerta de la primera cabina que encontró, asustando a sus ocupantes.
—Cielos, Marion —dijo Susan Timms, una bella italiana de séptimo año de Gryffindor, riendo—. Por un minuto pensé que estábamos siendo atacadas por trolls montañeses.
—Perdona, Susan, no fue mi intención asustarlas... —dijo la negra, visiblemente arrepentida—. ¿Puedo viajar con ustedes?
—Claro que sí —respondió una joven pelirroja de brillantes ojos verdes—. ¿Elizabeth viene también?
—No, Lily... —Marion quedó nuevamente emburrada—. Está con su prometido en este momento.
—¡¿Prometido?! —preguntaron Susan y Lily al unísono.
—¿Me van a decir que no lo sabían? Salió en El Profeta, destacándose en la columna social.
—No pierdo tiempo leyendo ese tipo de frivolidades —comentó Lily, haciendo una ligera mueca—. Esa gente de clase alta me fatiga...
—Estoy de acuerdo contigo, pero cuando puse los ojos en la enorme foto de Betsy abrazada con Sinn, no tuve cómo ignorarla.
—Quién lo diría —dijo Susan, sacudiendo la cabeza en señal de asombro—. Nunca imaginé que una persona dinámica e independiente como Elizabeth acabaría amarrándose a alguien como Sinn. Todo bien que él es muy guapo, eso no se puede negar, iguala a muchos ragazzos de mi tierra. Pero siempre lo imaginé casándose con una típica mujer preocupada por fiestas, ropas y joyas. Una mujer que Elizabeth nunca será.
—¿Crees que no lo sé? —Marion se dejó caer pesadamente en el asiento de la cabina—. ¡Pero esa cabeza dura no me escucha! Va a arruinar su vida por esa tontería —se encogió de hombros y sonrió, más para convencerse a sí misma que a sus amigas—. Vamos a cambiar de tema y hablar de cosas más agradables, ¿sí? A propósito, ¿dónde están las demás chicas?
—Fueron a comprar golosinas, menos Alice, que está pasando un rato con Frank. Quédate ahí y relájate, Marion, aún hay tiempo... Los dos no se casarán por lo menos hasta el final del año escolar —trató Susan de animar a su compañera.
Poco después la cabina se fue llenando. Las chicas reían divertidas, poniéndose al día con los chismes del verano, también ansiosas ante el último año de escuela. Marion las miraba y, aunque era usualmente una persona extrovertida, en ese preciso momento no lograba animarse. Era la primera vez en los últimos seis años que viajaba sin la compañía de Betsy, y sentía una falta inmensa de su amiga. No conseguía relajarse, molesta con aquel maldito compromiso, sabía que no daría resultado...
La joven negra miró hacia la ventanilla, comenzaba a llover con más intensidad. La fuerza del agua y el viento batiendo en la ventanilla parecía reflejar la ansiedad que consumía a la joven. De repente, como un relámpago atravesando el cielo, tuvo una idea. Dirigiéndose a la pelirroja sentada frente a ella, preguntó:
—Lily, ¿por casualidad sabes dónde están Potter y sus amigos?
Evans entrecerró sus ojos verdes, contrariada.
—¿Por qué tendría yo que saber dónde está ese idiota arrogante?
—Perdona, no quise molestarte. Es que dada tu historia con él, pensé que tal vez...
—¡¿Mi historia con él?! —la pelirroja comenzó a ponerse cada vez más nerviosa. James Potter era un tema que siempre la sacaba de quicio. No conseguía soportarlo, a pesar de que en el fondo, aunque aún no se hubiese dado cuenta, en realidad lo que sentía por él era exactamente opuesto al odio—. Yo no tengo ninguna historia con ese crío entrometido e inmaduro cuya mayor diversión es humillar a los demás y... y...
Viendo que su amiga estaba a punto de estallar, Susan resolvió intervenir.
—Lo que Marion quiso decir fue que dada tu historia de constantes conflictos con él, tal vez sabrías dónde estaría James para poder evitarlo.
La joven pelirroja se dio cuenta entonces de que había sido demasiado ruda con su compañera.
—Disculpa, Marion, creo que fui un poco grosera contigo. No, la verdad es que no sé dónde está Potter.
—Pero yo sí —dijo una chica bajita, de voz suave y delicada. Era Alice MacFusty, que había entrado hacía unos minutos, acompañada de su novio, Frank Longbottom—. Los vi a él y a sus amigos en el vagón a la izquierda, al final del corredor.
—Gracias —agradeció la joven negra, saliendo apresurada en dirección al lugar indicado.
La verdad era que no quería hablar con James Potter, sino con otra persona... pero como los dos eran como uña y carne, donde James estuviese, seguramente él también estaría. Golpeó levemente la puerta de la cabina, siendo recibida por un joven rechoncho, de ojos pequeños.
—Hola, Pettigrew, ¿todo bien? ¿Por casualidad está ahí Black contigo? —preguntó ella, parándose de puntillas para intentar ver el interior de la cabina.
El muchacho no respondió, sólo giró la cabeza hacia el interior del recinto, diciendo:
—Sirius, hay una chica buscándote.
Pocos segundos después, un joven guapo y de largo cabello negro apareció.
—Vaya, vaya, Peterson. De todas las chicas de la escuela, eres la última que me imaginaba que me buscaría algún día —dijo él, sonriéndole encantadoramente—. ¿Finalmente decidiste asumir que soy el amor de tu vida? —le guiñó un ojo, seductor.
—Sigue soñando, Black —respondió la joven, sonriendo también—. ¿Crees que yo cambiaría a todos mis admiradores para convertirme en una más de tu lista de conquistas? Por más que la idea pueda ser divertida, prefiero mantenerme abierta a otras opciones... En fin, tú sabes cómo me gusta ser mimada por muchos... no puedo decepcionar a mi séquito de admiradores.
El muchacho soltó una alta y sonora carcajada.
—Eres realmente muy divertida, Marion. Mirarte a ti es casi como ver una versión mía con faldas.
—¿Y qué querías? A fin de cuentas, nosotros somos dos blackies, ¿verdad?, aunque tú sólo seas Black de nombre. Pero, bromas aparte, quería hablar contigo. Necesito de tu ayuda...
—Hasta me imagino lo que es.
—¿Supiste lo del compromiso?
—¿Cómo no saberlo? Salió en todos los diarios. ¿Dónde tenía la cabeza Elizabeth para estar de acuerdo con eso? —dijo, serio.
—Entonces, ¿será que podrías hablar con Betsy por mí? Yo ya lo intenté, y Aldo también... Tú eres su primo, y aparte de eso, tienes mucha labia, tal vez consigas convencerla para que no haga esa locura.
El semblante del joven se tornó aún más serio. Apartó la mirada de la ansiosa joven que estaba frente a él.
—Marion, no quiero parecer que tengo mala voluntad, pero eso no funcionará. Elizabeth y yo podemos ser primos de segundo grado, pero nunca fuimos íntimos. Si ella no quiso escuchar a su hermano ni a ti, que estoy seguro que eres mucho más familia para ella que yo, ¿qué te hace pensar que Elizabeth me va a escuchar?
—No lo sé... sólo fue una idea, estoy muy afligida... Pensé hasta recurrir a Ivory, pero por la actitud que él tiene, es capaz de dejarme hablando sola. Tú eres mi última esperanza —suspiró la muchacha, tristemente.
Sirius se apiadó de su compañera de casa, y tomó una decisión.
—Está bien, aún sabiendo que no resultará, intentaré hablar con Elizabeth. Pero creo que no deberías preocuparte tanto. Mi prima es una chica inteligente, en algún momento la ficha va a caer y se dará cuenta de que el estúpido de Sinn es el tipo menos indicado que ella podía escoger para casarse.



Saturday, October 13, 2007



Una joven no muy alta, de cabello color miel, largo y levemente ondulado, hacía que su maleta la siguiera con un Locomotor por los corredores del tren. Sin duda era un hechizo simple y que ahorraba mucho esfuerzo; una de las ventajas de ya ser mayor de edad era poder usar magia siempre que lo quisiera. Gracias a su madre, que le había hecho un discurso completo de innumerables recomendaciones junto con una lista de libros que debería estudiar para los EXTASIS, ella acabó siendo una de las últimas en embarcar en el Expreso de Hogwarts.
Los ojos pequeños y de color ámbar, con tonos levemente verdosos, escudriñaban las puertas de las cabinas. Sus amigos que, al contrario de ella, no se retrasaron, le dijeron que estarían esperándola en aquel vagón. Pronto encontró a través de uno de los vidrios la cabeza de un joven con familiar cabello pelirrojo. Abrió la puerta de la cabina número cuatrocientos veintisiete, llamando la atención de sus tres ocupantes.
—Hasta que al fin los encontré —dijo ella, arrastrando la maleta para adentro del recinto. Pronto los dos muchachos, un pelirrojo que ostentaba una insignia de prefecto con el escudo de Ravenclaw en su túnica, y otro rubio y de ojos claros, se dispusieron a ayudarla.
—Ya nos estábamos empezando a preocupar por tu demora, Anabelle —dijo la tercera ocupante de la cabina, una chica muy bonita de cabello oscuro y liso, llegándole un poco por debajo de los hombros, que estaba sentada cerca de la ventanilla.
—Culpen a la señora Mira Timms Barton por mi retraso —respondió Anabelle, sentándose al lado de su amiga y tomando una de las ranas de chocolate desparramadas por la mesita llena de dulces que estaba entre los dos bancos de la cabina.



Saturday, October 06, 2007



Elizabeth y Marion estaban completamente acomodadas en una cabina del Expreso de Hogwarts, cuando la pelirroja decidió que ya era hora de poner las cartas sobre la mesa con respecto a su compromiso con Max Sinn. Necesitaba saber cuál sería la reacción de Marion frente a todo aquello.
—Perdóname, Marion. ¿Estás muy molesta?
—¿Por no haber sido invitada a tu fiesta de compromiso? Betsy, sé que para mí era imposible ir a tu fiesta, tus padres no me soportan porque soy hija de muggles. Lo que me dolió fue saber que mi mejor amiga está comprometida a través de El Profeta. ¿Estás loca? ¡Tienes sólo diecisiete años!
—Sólo estoy comprometida, Mari. Aún no me voy a casar.
—Hasta pareces casada; conociendo a tus padres, apenas pongas los pies fuera de Hogwarts te meterán dentro del vestido blanco en un dos por tres. Y lo peor de todo: ¿con Maxwell Sinn?
—¿Cuál es el problema con mi novio? Es cariñoso, guapo, educado...
—... arrogante, prejuicioso, elitista, esnob. Betsy, ¿estás segura de que estás haciendo lo correcto?
—Fue por eso que no te lo dije antes, sabía que te irías a meter. No entiendo por qué tú y Aldo me están preguntando a toda hora si estoy segura de lo que estoy haciendo.
—Es porque nosotros te queremos y deseamos verte feliz. Y yo creo realmente que te estás metiendo en un asunto muy feo.
—Max es todo un caballero, Mari.
—¿Hablando de mí, chicas? —preguntó un joven alto, moreno y de ojos verdes, junto a la puerta entreabierta de la cabina.
—Hola, Max. Sólo estaba contándole a Marion las buenas nuevas —respondió Betsy, levantándose y dándole un beso rápido a su novio.
Maxwell miró a Marion con aire de superioridad, diciendo:
—¿Cómo estás, Peterson?
—Muy bien, Sinn, ¿y tú?
—Mejor, ahora que encontré a Elizabeth —volviéndose a su prometida, agregó—: Querida, te estaba buscando hace rato. Me gustaría que viajes conmigo, ¿te parece?
—Claro. ¿Vienes con nosotros, Mari?
—Muchas gracias, Betsy, pero creo que prefiero buscar a las chicas e ir con ellas —respondió Marion, lanzándole una mirada fulminante a Max, que le sonrió sarcástico mientras abrazaba a Elizabeth.





CONTÁCTENOS


ORKUT


CANDYMAKERS 1


CANDYMAKERS 2


SITIO ORIGINAL BRASILEÑO





CRÉDITOS

TRADUCCIÓN:Corina Frasier












Este blog es un fanfiction inspirado en los libros de Harry Potter. Nuestra historia comienza en los años 70, el tiempo de la primera guerra mágica. Nuestros personajes son originales, inspirados por el universo de JK Rowling.

NICHOLAS DANIEL JOHNSON


Escritor muggle de libros de fantasía y ficción. Sus padres, Richard y Mary, eran profesores de literatura inglesa, lo que tal vez haya influenciado a Nicholas en su elección profesional. Ambos murieron en un accidente de tráfico al regresar de una conferencia en una noche lluviosa, cuando Nicholas tenía doce años. Fue criado por su hermano mayor, Robert Johnson.


ELIZABETH ASTREA BLACK-THORNE JOHNSON


Heredera de una ultra tradicional y conservadora familia de magos, los Black-Thorne, Elizabeth nunca aprobó las ideas tradicionalistas de sus padres, siempre entrando en serios conflictos con ellos, especialmente con su madre, Marguerite. Cuando era estudiante perteneció a Gryffindor, hecho que generó una nueva desavenencia entre ella y su familia. Es alegre, valerosa e intrépida. Trata con igual simpatía a muggles, magos y mestizos. Es más, su mejor amiga, Marion Peterson, es hija de muggles. Cuando se graduó en Hogwarts decidió ser auror como su hermano Aldebarán, a quien mucho admira.


ALDEBARÁN AURELIUS BLACK-THORNE


Hijo primogénito de Pericles y Marguerite, Aldebarán siempre tuvo una personalidad introvertida. Raramente sonríe a no ser en presencia de su hermana menor, a quien le profesa un gran amor. No aprueba las ideas de sus padres sobre la pureza racial entre los magos y siempre trata con igual deferencia a muggles, magos y mestizos. Cuando estudiaba en Hogwarts perteneció a Ravenclaw. Es un hombre justo y valiente.


FRIDA WITOSLAWA GRYGIEL


Es una bruja de origen polaco y estudió en Durmstrang de joven. Se mudó a Inglaterra poco después de graduarse. Es una mujer elegante, educada y distinguida.


LUDOVIC SEDARIUS ERÍDANO BLACK-THORNE


Hijo del medio del matrimonio Black-Thorne, Ludovic siempre fue el preferido de sus padres exactamente por ser el único de la prole que aprobaba incondicionalmente las ideas paternas acerca de la purificación de la raza mágica. Perteneció a Slytherin cuando estudió en Hogwarts. Después de graduarse se hizo mortífago. Ludovic es uno de los más inescrupulosos, perversos y amorales siervos de Voldemort y uno de sus principales asesinos y torturadores.


ALEXANDER Y GABRIELA SINCLAIR


Gryffindor en los tiempos de Hogwarts, Alex era conocido por su coraje e integridad. Se volvió auror después de graduarse, pero por amor a su esposa abandonó el empleo y se volvió instructor de la Academia de Aurores. Es uno de los mejores amigos de Aldo.
Gabriela nació en Perú y se mudó a Inglaterra para trabajar con su hermano mayor. Muggle, siempre tuvo dificultades en aceptar y lidiar con el mundo mágico, pues iba en contra del temperamento racional que ella cultivó durante años. Es una mujer cariñosa pero de genio fuerte.


LUCY REINFIELD


Miembro de Hufflepuff en época del colegio, vio a sus padres ser asesinados por mortífagos cuando tenía once años de edad; escapó gracias a que estuvo escondida y su madre logró distraer a los siervos de Voldemort. Sin otros parientes vivos, Lucy pasó a estar bajo la tutela de Bartemius Crouch, amigo de largo tiempo de su padre y que terminó ocupando efectivamente el cargo que sería de Reinfield. Cuando se graduó en Hogwarts, Lucy trató de entrar a la Academia de Aurores, pero suspendió los exámenes físicos. Fue gracias al "tío Barty" que Lucy consiguió el puesto de secretaria en el Cuartel General de Aurores.


* Harry Potter, nombres, personajes, lugares y demás hechos relacionados son propiedad de J.K. Rowling, Warner Bros, Bloomsbury, Scholastic, etc.
* Este sitio no posee fines comerciales ni de lucro.



Nuestro Link



Nuestro Colegio Amigo
Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket


Archives

May 2007
June 2007
July 2007
August 2007
September 2007
October 2007
November 2007
December 2007
January 2008
February 2008
March 2008
April 2008
May 2008
June 2008
July 2008
August 2008
September 2008
October 2008
November 2008
December 2008
January 2009
February 2009
March 2009
April 2009
September 2009


visitas


Feeds  Expreso